La jornada incluyó un reconocimiento a la trayectoria de don Enrique Saá Cesare, quien durante 14 años estuvo al frente del Diaconado Permanente de Santiago.
Este sábado 8 de agosto, diáconos de las distintas zonas de la Arquidiócesis de Santiago llegaron junto a sus esposas y familias hasta la Catedral Metropolitana de Santiago para celebrar su día, dar gracias por la vocación recibida y renovar su compromiso de servicio a la Iglesia. La jornada, organizada por la Vicaría para el Clero y la Vida Consagrada, contempló una Eucaristía presidida por el arzobispo de Santiago, Cardenal Fernando Chomali, y un posterior encuentro fraterno marcado por el reconocimiento del camino recorrido y la esperanza de continuar anunciando el Evangelio.
La presencia de las familias dio un sentido especial a la jornada, acompañando una vocación que también se vive en el hogar. Las hermanas Paulina y Edith Pereira Cancino, compartieron cómo viven el servicio de su padre y el acompañamiento familiar. Paulina señaló: “Es maravilloso, nosotras a veces sabemos que él no va a estar tan presente con nosotras, pero sabemos que a él le gusta. Nosotras lo acompañamos en todos los momentos que podemos. Es una sensación también maravillosa y como de fuerza”. Además, destacó que están: “muy orgullosas de nuestro papá” y que se nota cuánto disfruta su vocación. Edith, en tanto, saludó a todas las familias de diáconos, recordando que: “Es un camino difícil, pero con la ayuda de Dios y la familia todo sale bien».
Así también, Verónica Alfaro, esposa del diácono Víctor Acevedo, destacó el significado de reencontrarse cada año para esta celebración: “La Misa siempre es hermosa por sí misma, pero este día especialmente, donde nos juntamos todos como cuerpo diaconal de la Iglesia, es muy conmovedor. Es recordar ese primer día, ese primer sí, ese primer ‘acepto’; la renovación también, el encontrarse con los hermanos con los que lo hemos formado, con los que hacemos Iglesia”, señaló.
Por su parte, el vicario para el Clero y la Vida Consagrada, Monseñor Luis Migone, destacó la alegría de vivir esta celebración junto a las familias de los diáconos.“Es una fiesta muy importante, vinieron muchos diáconos con sus señoras, sus familias. Realmente es una cosa muy bonita. “Nos hace muy bien vivir juntos, fortalecernos en este ministerio”, señaló.
Antes de finalizar la Eucaristía, el arzobispo de Santiago, Cardenal Fernando Chomali, invitó a los obispos, sacerdotes y diáconos presentes a mantener siempre clara la identidad de su misión: “Quisiera que todos los sacerdotes y diáconos aquí presentes tengamos muy presentes que somos evangelizadores y misioneros, y no funcionarios de los religiosos» explicó.
La jornada concluyó con un momento de encuentro fraterno junto a todo el cuerpo diaconal de la Iglesia de Santiago, instancia en la que se despidió y celebró la trayectoria de don Enrique Saá Cesare y se dio la bienvenida a quien asumirá como nuevo encargado arquidiocesano del Diaconado Permanente, Héctor Baeza Madariaga.